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Ir a la playa es unos de los grandes placeres que nos podemos dar cuando llega el verano.                                                   Bañito, tomar el sol con precaución, descansar y pasear por la orilla. ¿A quién no le gusta caminar descalzo por la arena de la playa?. ¿Pero es tan bueno como dicen? Analizamos cuáles son sus beneficios e inconvenientes así como algunos consejos y recomendaciones de esta práctica tan habitual.

Beneficios de caminar por la orilla del mar

  • Trabaja nuestros músculos, especialmente los de las piernas, tonificando así huesos, articulaciones y musculatura.. Además, favorece nuestro sistema cardiovascular, al estimularlo con ejercicio y con el propio contacto de la piel con la arena, que activa el flujo sanguíneo y ayuda a evitar por ejemplo la aparición de varices.
  • Beneficia nuestro sistema nervioso.

El contacto de la planta del pie con la arena favorece la relajación y propicia un efecto sedante disminuyendo la ansiedad y el estrés.

  • La arena de la playa es además un excelente exfoliante natural.

La sal y otros minerales del agua del mar también exfoliarán tus pies y tus piernas, que estarán mucho más suaves después de la caminata.

  • Caminando por la arena y además sobre las olas del mar, conseguimos de manera natural los beneficios del agua del mar, que contiene minerales como el yodo o el sodio que previenen el envejecimiento y ayudan a la hidratación.     
  • Activa el sistema circulatorio favoreciendo los problemas vasculares: varices, hinchazón de tobillos  o los edemas en las piernas.
  • Aprovechar los beneficios del sol.

Una de las principales vías por las que el cuerpo obtiene vitamina D,-además de la alimentación, es la exposición a la luz solar.  Pasear por la orilla de la playa nos ayuda a conseguir ese aporte Por supuesto siempre usando la correcta protección solar.

  • Respirar aire puro.

Hacer ejercicio en la playa o en la montaña nos ayuda a respirar aire mucho más puro. La oxigenación que obtendremos será mucho mayor, mejorando nuestra salud general.

Precauciones y recomendaciones para caminar por la orilla del mar.

  • Horario para caminar

Evitar las horas centrales del día para caminar por la playa, intentando hacerlo al principio o al final del día.

  • Uso de crema solar

Debemos aplicar crema solar protectora en todo nuestro cuerpo, incluido el dorso de los pies, especialmente la zona del arco plantar, debido a que puede sufrir quemaduras solares si caminamos sobre arena con temperaturas elevadas.                                                                   La arrugas, las manchas, el envejecimiento prematuro son algunas de las consecuencias del sol en la piel.

  • Cuidado al andar descalzo.

Hay que prestar mucha atención de dónde pisamos.

Está comprobado que andar descalzo es muy beneficioso porque el pie se encuentra en su máximo confort, pero hay que tener cuidado con las superficies sobre las que se camina y los obstáculos, especialmente las personas con alguna patología, como los diabéticos, que tienen menor sensibilidad y pueden dañarse la piel sin notarlo.

Las largas caminatas por la playa generan fatiga muscular en las piernas (habitual en  gemelos) y en los pies (habitual en la fascia plantar). Esto se debe al exceso de amortiguación de la arena y a la falta de fuerzas de reacción del suelo que ayudan a la marcha.

 
  • Evitar planos inclinados.

El mayor incoveniente que nos encontraremos al caminar por la orilla es la inclinación.

La mayoría de las orillas de nuestras playas no son planas completamente, por lo tanto, al caminar sobre ellas estamos desequilibrando nuestro cuerpo, obligando a nuestras articulaciones a trabajar en una angulación que no es normal para ellas y obligando a una de las piernas a soportar más peso que la otra. Esto puede provocar dolor en las articulaciones (tobillos, rodillas, cadera) y en la espalda, empeora la pronación y puede provocar fascitis plantar (dolor de la planta del pie).

  • Hidratación

Tras una caminata por la arena, antes de acostarnos por la noche, debemos cuidar e hidratar nuestra piel con cremas específicas para el pie.

  • Caminar mejor por la orilla

Si nos centramos puramente en la actividad de caminar en la playa, debemos diferenciarla en dos:

  1. – Arena blanda
  2. Arena que está sumergida en los primeros metros de mar.
  3. – Orilla
  • 1 y 2. Tanto la arena blanda como la que está sumergida en los primeros metros del mares es una superficie que presentan ondulaciones, es inestable e irregular.

Estas características van a hacer que cuando caminemos descalzos por ella, toda nuestra musculatura tenga que realizar un esfuerzo mayor para mantener la estabilidad de nuestro cuerpo principalmente en la articulación del tobillo.

También nos genera una mayor tensión tanto en la planta del pie como en toda nuestra musculatura posterior,  lo que nos puede generar algunas lesiones como fascitis plantar, sobrecargas en gemelos, problemas en tendón de Aquiles, etc… algo que en determinadas ocasiones puede ser beneficioso para rehabilitación o fortalecimiento de ciertas estructuras, pero en otros casos puede ser el causante de lesión.

Por otro lado la alta capacidad de amortiguación que presenta es beneficiosa a la hora de proteger nuestras articulaciones de los impactos.

No es, por tanto, el sitio idóneo para pasear, sobre todo si se trata de personas de avanzada edad.

  • 3. La orilla es la zona más aconsejable si queremos dar un paseo, pues la arena presenta una mayor consistencia y el pie no se hunde al caminar. Así se evitan los problemas anteriores, es decir, el aumento de la tensión muscular y la inestabilidad. Aunque surge otro: la inclinación del terreno. «La orilla de la playa no es plana.

Reflexión final

Como reflexión final debemos pensar que no todo es bueno para todo el mundo.  Para algunas personas puede ser beneficiosa esta práctica, mientras que, para otras puede resultar muy perjudicial.

Ante cualquier mínima molestia recomendamos acudir al podólogo para que le realice un estudio biomecánico  que indicará si es aconsejable o no esos paseos por la playa.

Masvitae

¿ES RECOMENDABLE CAMINAR DESCALZO POR LA PLAYA?

21 agosto 2020 por masvitae2
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Ir a la playa es unos de los grandes placeres que nos podemos dar cuando llega el verano.                                                   Bañito, tomar el sol con precaución, descansar y pasear por la orilla. ¿A quién no le gusta caminar descalzo por la arena de la playa?. ¿Pero es tan bueno como dicen? Analizamos cuáles son sus beneficios e inconvenientes así como algunos consejos y recomendaciones de esta práctica tan habitual.

Beneficios de caminar por la orilla del mar

  • Trabaja nuestros músculos, especialmente los de las piernas, tonificando así huesos, articulaciones y musculatura.. Además, favorece nuestro sistema cardiovascular, al estimularlo con ejercicio y con el propio contacto de la piel con la arena, que activa el flujo sanguíneo y ayuda a evitar por ejemplo la aparición de varices.
  • Beneficia nuestro sistema nervioso.

El contacto de la planta del pie con la arena favorece la relajación y propicia un efecto sedante disminuyendo la ansiedad y el estrés.

  • La arena de la playa es además un excelente exfoliante natural.

La sal y otros minerales del agua del mar también exfoliarán tus pies y tus piernas, que estarán mucho más suaves después de la caminata.

  • Caminando por la arena y además sobre las olas del mar, conseguimos de manera natural los beneficios del agua del mar, que contiene minerales como el yodo o el sodio que previenen el envejecimiento y ayudan a la hidratación.     
  • Activa el sistema circulatorio favoreciendo los problemas vasculares: varices, hinchazón de tobillos  o los edemas en las piernas.
  • Aprovechar los beneficios del sol.

Una de las principales vías por las que el cuerpo obtiene vitamina D,-además de la alimentación, es la exposición a la luz solar.  Pasear por la orilla de la playa nos ayuda a conseguir ese aporte Por supuesto siempre usando la correcta protección solar.

  • Respirar aire puro.

Hacer ejercicio en la playa o en la montaña nos ayuda a respirar aire mucho más puro. La oxigenación que obtendremos será mucho mayor, mejorando nuestra salud general.

Precauciones y recomendaciones para caminar por la orilla del mar.

  • Horario para caminar

Evitar las horas centrales del día para caminar por la playa, intentando hacerlo al principio o al final del día.

  • Uso de crema solar

Debemos aplicar crema solar protectora en todo nuestro cuerpo, incluido el dorso de los pies, especialmente la zona del arco plantar, debido a que puede sufrir quemaduras solares si caminamos sobre arena con temperaturas elevadas.                                                                   La arrugas, las manchas, el envejecimiento prematuro son algunas de las consecuencias del sol en la piel.

  • Cuidado al andar descalzo.

Hay que prestar mucha atención de dónde pisamos.

Está comprobado que andar descalzo es muy beneficioso porque el pie se encuentra en su máximo confort, pero hay que tener cuidado con las superficies sobre las que se camina y los obstáculos, especialmente las personas con alguna patología, como los diabéticos, que tienen menor sensibilidad y pueden dañarse la piel sin notarlo.

Las largas caminatas por la playa generan fatiga muscular en las piernas (habitual en  gemelos) y en los pies (habitual en la fascia plantar). Esto se debe al exceso de amortiguación de la arena y a la falta de fuerzas de reacción del suelo que ayudan a la marcha.

 
  • Evitar planos inclinados.

El mayor incoveniente que nos encontraremos al caminar por la orilla es la inclinación.

La mayoría de las orillas de nuestras playas no son planas completamente, por lo tanto, al caminar sobre ellas estamos desequilibrando nuestro cuerpo, obligando a nuestras articulaciones a trabajar en una angulación que no es normal para ellas y obligando a una de las piernas a soportar más peso que la otra. Esto puede provocar dolor en las articulaciones (tobillos, rodillas, cadera) y en la espalda, empeora la pronación y puede provocar fascitis plantar (dolor de la planta del pie).

  • Hidratación

Tras una caminata por la arena, antes de acostarnos por la noche, debemos cuidar e hidratar nuestra piel con cremas específicas para el pie.

  • Caminar mejor por la orilla

Si nos centramos puramente en la actividad de caminar en la playa, debemos diferenciarla en dos:

  1. – Arena blanda
  2. Arena que está sumergida en los primeros metros de mar.
  3. – Orilla
  • 1 y 2. Tanto la arena blanda como la que está sumergida en los primeros metros del mares es una superficie que presentan ondulaciones, es inestable e irregular.

Estas características van a hacer que cuando caminemos descalzos por ella, toda nuestra musculatura tenga que realizar un esfuerzo mayor para mantener la estabilidad de nuestro cuerpo principalmente en la articulación del tobillo.

También nos genera una mayor tensión tanto en la planta del pie como en toda nuestra musculatura posterior,  lo que nos puede generar algunas lesiones como fascitis plantar, sobrecargas en gemelos, problemas en tendón de Aquiles, etc… algo que en determinadas ocasiones puede ser beneficioso para rehabilitación o fortalecimiento de ciertas estructuras, pero en otros casos puede ser el causante de lesión.

Por otro lado la alta capacidad de amortiguación que presenta es beneficiosa a la hora de proteger nuestras articulaciones de los impactos.

No es, por tanto, el sitio idóneo para pasear, sobre todo si se trata de personas de avanzada edad.

  • 3. La orilla es la zona más aconsejable si queremos dar un paseo, pues la arena presenta una mayor consistencia y el pie no se hunde al caminar. Así se evitan los problemas anteriores, es decir, el aumento de la tensión muscular y la inestabilidad. Aunque surge otro: la inclinación del terreno. «La orilla de la playa no es plana.

Reflexión final

Como reflexión final debemos pensar que no todo es bueno para todo el mundo.  Para algunas personas puede ser beneficiosa esta práctica, mientras que, para otras puede resultar muy perjudicial.

Ante cualquier mínima molestia recomendamos acudir al podólogo para que le realice un estudio biomecánico  que indicará si es aconsejable o no esos paseos por la playa.

Masvitae


2 comentarios

  • HUGO ELIAS

    6 mayo 2021 at 10:15

    Yo tengo 72 años y salía a caminar en la playa a orillas del mar, un día amanecí con un fuerte dolor de cintura y al ir al traumatólogo me dijo que no caminará más así de esa forma, que lo haga por suelo firme. Que tiene de cierto este comentario del profesional.? Yo toda la vida escuche que caminar a la orilla del mar era lo mejor.

    atte.HUGO
    636 561 463 – WhatsApp

    Reply

    • masvitae

      7 mayo 2021 at 10:45

      Hola Hugo, pues su traumatólogo tiene razón.
      Caminar por la orilla aporta muchos beneficios:
      Activa el sistema circulatorio favoreciendo los problemas vasculares como varices, hinchazón de tobillos o los edemas en las piernas, mejora el sistema nervioso, y la sal y la arena actúan como exfoliante natural.
      Sin embargo, el principal inconveniente es que la orilla no es firme y los pies se pueden hundir un poco al caminar. A eso hay que sumarle la inclinación del terreno: La orilla de la playa no es plana. El resultado es que al caminar sobre ellas estamos desequilibrando nuestro cuerpo y soportando mas peso en una parte del cuerpo que en otra. Esto puede provocar dolor en la articulación de la cadera, como ha sido su caso, y también puede ocurrir en las rodillas, los tobillos, la espalda o los pies.
      Te recomendamos que no hagas largas caminatas en la orilla, pero sí puedes dar pequeños paseos, si te resulta agradable. Para caminar, un terreno firme y recto es mejor en su caso y así, proteger su cadera.

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